Padre Antonio Herrera : evangelio de hoy (19-01-2017)



Evangelio según san Marcos (3,7-12):
En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del lago, y lo siguió una muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, de Jerusalén y de Idumea, de la Transjordania, de las cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una lancha, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.
Cuando lo veían, hasta los espíritus inmundos se postraban ante él, gritando: «Tú eres el Hijo de Dios.»
Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.
Palabra del Señor.


La multitud,literalmente se le echa encima a Jesús casi para arrancarle, tocándole, esa energía benéfica y salvadora que trasmite.
La imagen es conmovedora: Jesús rodeado de tanta gente que se tiene que "proteger" subiéndose a una barca.
Parece que el éxito de Jesús está asegurado, su misión garantizada: la multitud que acude a Jesús. Y hasta el mal, proclama quien es Jesús. Todo, todo, parece marchar bien. Jesús vino a anunciar la llegada del Reino, y todos ya saben que en su persona el Reino ha llegado.
Pero ¿por qué Jesús, prohíbe enérgicamente que le reconozcan como Hijo de Dios? ¿No se trataba de eso?
El mal quiere anticipar "el éxito",  la gloria de Jesús para hacerle evitar la cruz, que es lo único que la hace verdadera. Jesús quiere ser fiel al Padre por eso resiste con firmeza a los que le tientan y le impiden manifestar su verdadera identidad.
Es fácil creer y seguir a Jesús cuando uno recibe de él la curación o todo lo que pide. Es fácil creer en un Dios milagroso dispuesto a sacarle al hombre las castañas del fuego. Es fácil seguirle cuando todo va bien, cuando el viento va a nuestro favor.
Pero Jesús se resiste a entablar una relación tan interesada con los que le siguen. Él ha venido a darse a conocer pero sabe que todo conocimiento de Él sin la cruz se vuelve en una relación engañosa. !La multitud lo quieren como rey porque es un chollo: tienes una necesidad o enfermedad, llegas a él, lo tocas y te curas. Y en cambio precisamente esto está impidiendo conocer verdaderamente a Dios. Lo que parece, de entrada algo bueno, se convierte en el mayor obstáculo para creer. Jesús ha venido al mundo para revelarle la gran verdad de la vida, el secreto para vivir en plenitud. Jesús ha venido para realizar un acto único, perfecto y agradable al Padre: entregar su vida en la cruz por amor. Y esta es la gran lección a aprender por sus seguidores: solo abrazando cada día toda tu vida, sobre todo, tu cruz y tu dolor desde el amor recibirás la fuerza necesarias para saber vivir la alegría de ser hijos de Dios en medio de los sufrimientos y penalidades de la vida.
Este es nuestro Dios, así es Dios y así quiere reinar desde una cruz, irradiando lo único que puede hacernos sobrellevar la cruz de cada día: el amor.
!Paz y Bien!



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Padre Antonio Herrera : evangelio de hoy (17-01-2017)


Evangelio según san Marcos (2,23-28):
Un sábado, atravesaba el Señor un sembrado; mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas.
Los fariseos le dijeron: «Oye, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?»
Él les respondió: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros.»
Y añadió: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado.»
Palabra del Señor

 
Nada de cuanto hace el hombre es pequeño, insignificante; todo gesto es para siempre y nuestras obras nos seguirán.
Quienes van por los "sembrados de la vida recogiendo espigas"detrás de las huellas de Jesús, viven sin las ataduras de las leyes gozando de la libertad que contagia el Señor de la vida: "el sábado ha sido hecho para el hombre y no el hombre para el sábado".
Jesús se alza contra la dicotomía rancia que marca la religión caduca y decrépita de los fariseos, llena de multitud de normas y leyes, con la intención de separar lo sagrado de lo profano, lo religioso de lo humano. Desde que el Hijo de Dios se hizo hombre, el tiempo sagrado y el tiempo humano se han diluido para dar paso al único tiempo, el de Dios. Dios se une con lo cotidiano de los hombres, ya no hay que buscar a Dios fuera del futuro del hombre. El único culto agradable a Dios nace en el corazón del hombre y no hay mas normas o leyes que la del amor:"Ama y haz lo que quieras"
Hoy permítete saborear y disfrutar la libertad que da el sentirnos hijos de Dios y vivir como tales.
!Paz y Bien!
Padre A.Herrera.

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CELEBRACIÓN "IN MEMORIAM" DEL PADRE ÁNGEL NICOLÁS SOLER.



Comunicación: el próximo día 16 de enero, lunes, celebraremos a las 19,30h en el templo parroquial una Eucaristía por el Eterno Descanso de nuestro hermano Fray Ángel Nicolás Soler, nuestro anterior Párroco. Nos gustaría que te unieses en la oración y la Eucaristía con la Comunidad Franciscana y la Comunidad Parroquial. 
Que Dios te bendiga

P.A.Herrera.

Padre Antonio Herrera : evangelio de hoy (13-01-2017)


Evangelio según san Marcos (2,1-12):
Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico.
Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados quedan perdonados.»
Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: «Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?»
Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: «¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico "tus pecados quedan perdonados" o decirle "levántate, coge la camilla y echa a andar"? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados ... »
Entonces le dijo al paralítico: «Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa.»
Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos.
Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto una cosa igual.»
Palabra del Señor 

 
Ahí tenemos a un paralítico llevado ante Jesús por cuatro hombres. !Cuánto tenemos que agradecer a todos aquellos que con su vida y ejemplo nos llevan a Jesús! A tantos que al contemplar nuestra debilidad no la critican ni murmuran sino que la ponen delante de Jesús.
!Bendita solidaridad humana!
La camilla de este paralítico me hace pensar en todos los lisiados de amor, en los que han perdido la esperanza, a los recluidos en su soledad, a los que tienen el corazón completamente seco, a todos los postrados en su enfermedad en tantas camas de hospitales, en fin, pienso a este mundo nuestro envejecido, marchito, sin salida...
Jesús se inclina hacia el paralítico y le dice: "!levántate!" Y esta palabra estalla como una bomba en los oídos de los presentes. Dios ha venido para esto, para levantar, para recuperar, para devolverle al hombre todo lo que el pecado y la enfermedad le quita. Dios trae descanso en medio de nuestras luchas: "aprended de mi, mi yugo es llevadero y mi carga ligera".
Dios nos da su descanso y nosotros, tantas veces, más que parecernos a estos cuatro hombres, somos idénticos a los murmuradores letrados, escribas y fariseos, que en vez de aliviar, echan sobre la espalda de los demás cargas imposibles de soportar. Hemos preferido la casuística de las normas al amor del pecador, la seguridad de una buena organización al calor del fervor misionero. Preferimos hacer uso de sofisticadas terapias antes de arriesgarnos a pronunciar una palabra audaz: "!Levántate!".
!Levántate y anda! Ese es el dinamismo de la fe. Que tu vida lleve a otros a Dios, que ofrezcas tus fuerzas para acompañar a los que la suya le flaquean postrados en tantas "camillas" que este mundo genera. Dios nos quiere en pie, ¿a quién vas a levantar hoy?
!Paz y Bien!

P.A.Herrera.

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Padre A.Herrera: evangelio de hoy 12 enero 2017




Evangelio según san Marcos (1,40-45):
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme.»
Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero: queda limpio.»
La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio.
Él lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.»
Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes.
Palabra del Señor 
 
El encuentro de Jesús con el leproso es todo un ejemplo de cómo debemos afrontar nuestras "lepras", es decir, todo lo que no nos gusta y huele mal de nosotros: primero, tener el valor de reconocerlo, así lo hizo esté leproso, segundo que te duela tu miseria porque sino correrás el riesgo de vivir atado de por vida a ella, y tercero salir de si e ir al único que puede curarte: Jesús.
Y en adelante ya no será la lepra la que contagia, sino el amor y la misericordia de Dios. Ya no será el mal y la desolación los que tienen la última palabra en nuestra vida. Ahora es Cristo el que contagia; ROZARSE y dejarse tocar por Él, permitirle que ponga su mano en nuestra herida, es el único camino que nos devolverá la dignidad que el mal y el pecado nos ha robado.
En lo sucesivo, el amor es contagioso y los que seguimos a Cristo tenemos que atrevernos  a decir a todos los "excluidos" de este mundo, a los excomulgados por sus  pecados, a los condenados por las santas reglas de la fe tradicional que en la Iglesia pueden encontrar ese lugar donde todo hombre se sienta reconocido y no etiquetado, perdonado y no enjuiciado, locamente amados y no rechazados ni alejados.
¡El amor es contagioso! !Por favor, hoy, ponte hoy a tiro de él! DIOS ES AMOR.
!Paz y Bien!

P.A.Herrera
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Padre A.Herrera: evangelio de hoy 11 enero 2017


Evangelio según san Marcos (1,29-39):
En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar.
Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca.»
Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.»
Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.
Palabra del Señor


 Diariamente nos tropezamos con el hombre que está pasando alguna prueba. Le aflige el sufrimiento, que se presenta con diferentes nombres: enfermedad, debilidad, fracaso, desempleo... Y en medio de las dificultades,  el hombre lucha, aguanta el asalto, continua viviendo, y aunque parece que el que sale vencedor es el sufrimiento, al final vence siempre el hombre por haber resistido. El hombre probado es como la plata acrisolada: se convertirá  en un hombre purificado, se hará más humano.
Jesús, siempre está en marcha, se hace compañero de camino y busca  aliviar al hombre de todo lo que le impide vivir en plenitud, que no es otra cosa que vivir para servir a los demás.
Jesús se acerca a la suegra de Pedro a quien la "fiebre" le impedía desempeñar los buenos oficios de la hospitalidad. Jesús se enfrenta al mal una vez más. No se limita sólo a curarla sino que la toma de la mano y la levanta, dicho de otro modo, la incorpora a la verdadera vida, la "resucita" y, así, libre ya de su mal, puede "servir".
Para esto ha visitado Dios a su pueblo, en su Hijo "probado en todo menos en el pecado", para que afrontemos cualquier batalla que nos presente la vida, pero sobre todo, para superar la prueba que sólo se vence, donde se vence las grandes batallas del hombre, en su corazón. Sólo con las armas del silencio, del retirarte a la soledad de tu corazón, a orar como nos enseña Jesús, podremos sobrevivir, podremos salir vencedores de cualquier lucha.
No te canses de luchar, no te canses de orar.
!Paz y Bien!
P.A.Herrera.

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