Monición de Entrada:
Los Apóstoles llevan ya cierto tiempo conviviendo en el grupo de Jesús. Le ven todos los días y hablan a cada momento con Él.
Un día, Jesús toma a un pequeño grupo y se va con ellos a la montaña del Tabor, fuera del ruido y de la vida monótona, para estar en un lugar de silencio y tranquilidad. Allí, al liberarse de las preocupaciones y de la monotonía de cada día, empiezan a fijarse en Jesús y a conocerle de una forma diferente, más clara y transparente.
Nosotros, ahora, en la tranquilidad de esta Iglesia, en este espacio de oración de esta Celebración de la Eucaristía, vamos a intentar mirar a Jesús con ojos nuevos, con mirada clara. Porque Jesús es alguien distinto a los demás.
Lectura del Libro del Génesis
En aquel tiempo Dios puso a prueba a Abrahán llamándole: - ¡Abrahán!
El respondió: - Aquí me tienes.
Dios le dijo: - Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio, sobre uno de los montes que yo te indicaré.
Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí un altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán tomó el cuchillo para degollar a su hijo; pero el ángel del Señor gritó desde el cielo: - ¡Abrahán, Abrahán!
Él contestó: - Aquí me tienes.
El ángel le ordenó: - No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ahora sé que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, tu único hijo.
Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo.
El ángel del Señor volvió a gritar a Abrahán desde el cielo: - Juro por mí mismo- oráculo del Señor-: Por haber hecho eso, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo único, te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de las ciudades enemigas. Todos los pueblos del mundo se bendecirán con tu descendencia, porque me has obedecido.
Palabra de Dios
Salmo: Caminaré en presencia del Señor, en el país de la vida.
(Salmo 115)
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan 4,7-10.
Queridos hermanos:
Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios mandó al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo, como propiciación por nuestros pecados.
PALABRA DE DIOS
+ Lectura del santo Evangelio según San Marcos
En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarnos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés conversando con Jesús.
Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: -Maestro. ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: - Este es mi Hijo amado; escuchadle.
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos. Esto se les quedó grabado y discutían qué querría decir aquello de resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor
Peticiones
(A)
Oremos a Dios, nuestro Padre, que nos ha manifestado su gloria y su amor en Jesucristo.
Por todos los que formamos la Iglesia, para que sea fiel a la misión que tú nos has encargado. ROGUEMOS AL SEÑOR...
Por los gobernantes de todas las naciones, para que sean fieles a la verdad, a la justicia y a la igualdad. ROGUEMOS AL SEÑOR...
Por las personas que sufren, para que encuentren en Jesús al amigo fiel que comparte con nosotros las dificultades. ROGUEMOS AL SEÑOR...
Por todos los padres del mundo, para que busquen siempre lo mejor para sus hijos y les ayuden a ser unas buenas personas. ROGUEMOS AL SEÑOR...
Por los que estamos reunidos alrededor del altar, para que siempre sepamos responder a la fidelidad que Dios nos demuestra en cada Eucaristía. ROGUEMOS AL SEÑOR...
Queremos, Señor, ser fieles a tu voz y vivir como tú nos propones porque estamos convencidos de que quieres que seamos felices, y tú sabes la mejor manera de conseguirlo. Por JNS...
(B)
Pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que mire con bondad a sus hijos y escuche la oración de quienes ha llamado a formar parte de su pueblo, diciendo: Haznos fuertes en la fe.
- Para que la Iglesia se convierta constantemente en sus instituciones y en sus miembros. OREMOS...
- Para que nuestra fe, como la de Abrahán, nos mueva a buscar por encima de todo la voluntad de Dios. OREMOS...
- Para que nuestro amor a Dios se demuestre en el amor concreto a los pobres y a los que sufren. OREMOS...
- Para que todos aquellos que no han perdido la esperanza de encontrar a Dios descubran que siempre camina a nuestro lado. OREMOS...
- Para que nuestra comunidad (parroquial), tenga siempre presente que no hay Muerte sin Resurrección. OREMOS...
Protege, Padre, a este pueblo que implora tu amor, para que obtenga justicia en la vida presente y alcance un día el gozo eterno. Por JNS...
(C)
Presentamos a Dios nuestros deseos y le dirigimos nuestras súplicas, por medio de Jesús, diciéndole: AYÚDANOS, SEÑOR.
Para que escuchemos con fe las Palabras de Cristo y las cumplamos. OREMOS...
Para que podamos despegarnos de cuanto nos aleja de Dios y de los hombres y nos impide ser cristianos. OREMOS...
Para que la Palabra de Dios ilumine nuestra conciencia, oriente nuestros actos y fortalezca nuestro espíritu. OREMOS...
Para estemos siempre cerca de cuantos se sienten transfigurados por el dolor, por la pobreza y por la enfermedad. OREMOS...